24 Nov

Carta de un niño al pirata desconocido

Esta carta fue encontrada en una lata de atún que estaba al costado de la ruta RJ45, fue escrita por un niño anónimo en el marco de la celebración del Día del Pirata Desconocido, instaurada en la nación colfana el 4 de septiembre de 1749 para conmemorar al ilustre personaje del cual ninguna hazaña se tiene registrada pero que es querido por grandes y chicos.

Se sugiere escuchar la siguiente pieza para leer este emotivo documento.

Querido Pirata Desconocido
Sabido es por toda nuestra población que tu no haces favor alguno por nadie, no saludas cortesmente ni, en general, tienes buenos modales. Tu actitud frente a la vida me ha dado esperanza, desde que cumplí seis años traté de ser lo más parecido a tí o a la forma en que eras descrito en la tradición oral de nuestro pueblo. Empujé a toda clase de personas que encontré en alguna situación vulnerable, indispuse a cuanto transeunte pude, llamando la atención en sus defectos y reuniendo gente a su alrededor sólo para reirnos de éste y arrojarle, entre todos, colfas verdes en la cabeza. Fueron muchas cosas las que hice para parecerme a tí, sin embargo, hoy me encuentro siendo un niño de 32 años que no he logrado nada en la vida, mi comunidad me rechaza y todo lo que he hecho a lo largo de todos estos años ha sido tan desagradable para la gente que me rodea, que ya no solo no confían en mí, sino que el distrito de Colfandere, en el que vivo desde mi nacimiento, ha decidido erigir una estatua de mi figura siendo escupida por doce pavos reales. Si esto no fuera poco, han instaurado la tradición de escupir a mi imagen diariamente, indicando a todo forastero que llega que tal acto de rechazo hacia mi persona y honra le dará buena suerte en el azar por cinco años y un día.

Es por lo que te planteo y además, por todo lo que te podrás imaginar, Pirata Desconocido que te pido que para estas fiestas me traigas una bicicleta, un disco de Colsinf Colfa, dos pares de calcetines y un televisor. Ah, casi lo olvido, agradecería que tuvieras la deferencia de hacer lo que puedas (bien sabido por todos es que dominas ciertas ciencias o prácticas, sea esta hechicería o vil prestidigitación) para regresarme al tiempo en que fui un niño, para poder recuperar y vivir la vida que abandoné por haber intentado ser como tu, hasta el día de hoy. Aborrezco tu legado, desprecio tus enseñanzas y, si me concedes mi deseo, haré todo lo que tenga a mi alcance para ser diametralmente opuesto a todo lo que significas.

###### [N. de la R.: El nombre estaba ilegible]

PS: me retracto de haber escrito ‘Querido…’ al comienzo de esta carta, no lo enmendo porque se me está ac_ban_o la ti_ta del lap_z.

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